Propuesta curatorial

Wednesday, June 24, 2009

El proyecto parte de unas dudas, ¿cuál puede ser una de tantas maneras posibles de exponer un contexto? ¿Cómo negociar con las expectativas de representación de cada región, si las lecturas ofrecidas desde la curaduría son un cuento, una ficción como toda narrativa? ¿Y cómo desarrollar una investigación sobre la producción de arte en la región centro, que sin dejar de ser una exposición de arte, contribuya responsablemente con los objetivos de esta convocatoria: generar una mayor comprensión, producción y dinamización de la actividad artística local? Ante la pregunta de cómo exponer un contexto (en este caso la producción de arte en la Región Centro), nuestro proyecto de investigación curatorial propone que la trama sea determinada por una estructura literaria, y no por la útil geografía, que aún cuando sirve para señalar afinidades culturales, a veces las reduce a un problema de identidad. A cambio, hemos sugerido que el contexto sea una narración, una historia inventada que se puede contar de mil maneras dependiendo del narrador, del lugar de exposición, de la reconfiguración de obras en el espacio, del lector. ¿Si hay mil lecturas posibles—por ejemplo sobre un lugar—cómo negociar entonces con las expectativas de representación de los artistas de cada región? Si se piensa que la curaduría es una práctica que construye narraciones, y si las narraciones son cuentos en su mayoría inventados, entonces no se puede seguir pensando que hay una única historia para contar, o mostrar en este caso. Pues hay tantas formas de contar la historia y hay tantas versiones de la misma, como narradores hay. Ahora bien, si la curaduría es una práctica que a partir de un método de investigación ofrece un producto, y ese producto no es otra cosa que una exposición de arte construída bajo un criterio de selección con un título; entonces nuestro proyecto curatorial propone como método de investigación la visita y como criterio de selección la posibilidad de construir una narración, un guión expositivo que se escribe a partir de la reconfiguración de un archivo. Entonces, a partir de la creencia popular que dice que a uno se le pone la oreja roja, cuando alguien está hablando de uno a sus espaldas, nosotras, Verónica Wiman y Mariangela Méndez, proponemos la visita como ese espacio de diálogo y conversación desprevenida, en el que a través de cuentos, rumores y hasta chismes, nos podemos enterar de los más íntimos detalles de la producción de cada artista. Para estas visitas hemos establecido un cronograma con las fechas y los lugares donde vamos a estar a disposición de quienes estén interesados en conversar con nosotras sobre sus obras, y escuchar sobre nuestro proyecto La Oreja Roja. Los chismes, los detalles de las obras, las hojas de vida y/o la documentación sobre los artistas y sus prácticas serán recopilados para ir conformando un archivo. ¿Por qué un archivo? Porque de las múltiples reconfiguraciones de un archivo se pueden construir historias. El archivo será un espacio en el que convivan diferentes lenguajes, obras sin forma, temas que no se relacionan entre sí, artistas que no se conocen entre ellos, temas repetidos, temas nunca antes vistos. El archivo recopila procesos, recopila opiniones más que conocimiento, errores más que verdades, diferencias de pensamiento más que acuerdos. En pocas palabras, el archivo es una formalidad construída a partir de hojas de vida y portafolios de artistas, es una excusa para reunir información que parece irrelevante, pero a través de su reconfiguración una y otra vez, se pueden hilar nuevas historias. Más que un tema La Oreja Roja es una metodología de trabajo que se señala el lugar, el momento en el que punto de vista de la curaduría y las expectativas de representación de los artistas se encuentran. En ese sentido, se trata de una especie de escenario sobre el cual actuará la construcción de narrativas, a partir de un dime que yo te diré. Así pues, con este refrán como excusa, nuestra investigación buscará abordar la producción de la zona centro, a través de un problema o condición narrativa, es decir contar historias. La narración es utilizada en esta propuesta, no como tema, sino como método para desarrollar la investigación y la exposición final. Hacer evidente la condición narrativa en un ejercicio curatorial resulta apropiado, porque por un lado señala ese lado “creativo” de la curaduría como una práctica que produce pensamiento, es decir que va más allá del prestar un servicio, y por otro lado, porque estas narraciones, lejos de representar o señalar verdades sobre cierto tipo de producción artística, lo que hacen es construir, inclusive inventar nuevas realidades en la medida que van narrando, en el momento mismo en que nosotros como público hacemos su lectura. El primer resultado de esta investigación será un archivo que recopile portafolios de artistas, documentos sobre la producción en arte de la región centro, textos, historias, rumores y todo el material coleccionado durante el viaje de reconocimiento realizado por las curadoras. Este archivo en su totalidad será presentado en el espacio de exposición El Parquedero en el sótano del Museo de Arte del Banco de la República. El segundo resultado o producto de la investigación es un derivado del archivo. Una exposición construida a partir de la reconfiguración de ese archivo. Con material consignado en el archivo se construirá un guión narrativo, es decir una historia con iniciación, nudo y desenlace, una historia contada secuencialmente por obras de arte que antes no se conocían, pero que en su vecindad en el archivo empiezan a tener sentido juntas. Sin embargo una narración lineal, tampoco es posible sino se consideran las rupturas, las pausas o las interrupciones dentro de esa supuesta linealidad.

Esta historia continuará…

One Response to “Propuesta curatorial”

  1. I think I will try to recommend this post to my friends and family, cuz it’s really helpful.

    #9

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